23 de febrero de 2011

23 Feb. 2011

Creo que usaré este blog, por un tiempo como mi medio para expresar muchas cosas que de otro modo no tienen oídos que les interese escucharlas, ni ojos que les interese leerlas. Será pues, mi último recurso al no tener disponible a nadie con quien conversar, en el sentido de tener a alguien a quien escuchar y que al mismo tiempo esté dispuesta a escuchar, no sólo a oír, pues eso no es escaso, sino a realmente poner atención y cuidado en lo que está siendo dicho, y al mismo, que ese cuidado esté también presente en el acto de hablar.

Aunque cuento amigos y otras personas cercanas con las cuales conversar, no es está siempre una posibilidad con la que se pueda contar. En general, las personas están enfrascadas en la solución de su necesidad personal, tienen que procurar satisfacer lo que les es necesario a si mismas, sea esto desde sus necesidades fisiológicas hasta sus necesidades de realización personal, si lo queremos ver del mismo modo que Maslow lo veía, y esto tiene prioridad sobre todo lo demás. No pienso, que podría interpretarse de esta manera lo que he dicho, que esta necesidad de las personas consigo mismas sea egoísta, es simplemente la manera en la que son las cosas, si no se satisficieran esas necesidades, la persona dejaría de existir en el peor de los casos, o su satisfacción con su existencia se vería comprometida, en un caso un tanto mejor, pero no por ello menos desolador.

Entonces no espero que otra persona se ocupe de lo que yo deseo sacrificando el tiempo que podría emplear en cumplir con sus necesidades. No pretenderé que lo que yo quiero no es simplemente un deseo, no una necesidad sin la cual no pueda vivir confortablemente. Es cierto que el no satisfacer este deseo me hace sentir un vacío en mi persona, pero esta no es una situación crítica ni que me lleve a cometer actos que perjudiquen mi integridad como persona o que deterioren mi salud mental.

Es un poco contradictorio, no había caído en cuenta en ello, que este deseo podría ser considerado en mí como una necesidad (de realización personal, de nuevo, tomando a Maslow como referencia), pero con toda sinceridad creo que si bien siento angustia y soledad (algo a lo cual regresaré después, si no lo olvido) no veo esto como algo imperioso, que si no lo dejo satisfecho pueda tener consecuencias nefastas en mi persona. Al menos no de momento.

Ahora bien, mi deseo no es lo mismo que la necesidad de los otros, y no espero tampoco que inviertan el tiempo de ocio, ese que les queda una vez que han trabajado para cumplir con sus necesidades, en dar satisfacción a mis deseos dejando de lado los suyos propios. Quizás para alguna persona sea igualmente deseado tener una conversación como la que a mi me interesa. Quizás no lo sea, y esto lo considero más probable.

Podría reclamar la atención de las personas a mi alrededor para satisfagan mi deseo, pero ¿tendría el derecho de exigir que descuiden sus propias necesidades y deseos, a su persona misma si así queremos verlo, para atender a mis deseos, a mis necesidades, a mi persona?

Creo que no. Estoy consciente que yo requiero de muy poco para satisfacer mis necesidades y que incluso acepto cuando estas no han sido satisfechas del modo que yo hubiera preferido. Esta no es una postura que todas las personas comparta hacia sus propias necesidades y aquí sí encuentro egoísta el pedir que se ajustaran a la manera en que yo puedo lidiar con mis necesidades.

Esta entrada ha resultado bastante desarticulada e incoherente en partes, pero espero lograr más claridad en las entradas posteriores, aunque no es mi objetivo principal, el cual sería, hablar.


Escuchando... Metallica - For Whom the Bell Tolls

1 comentario:

  1. Hola!

    Ya extrañaba tus posts!

    Creo que tomaste unas largas vacaciones, al igual que yo, pero aquí ando de nuevo :)...

    Saludos!!

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