8 de septiembre de 2010

De los diálogos y las suposiciones

En el dialogo diario de persona a persona constantemente se habla de lo que terceros han dicho o hecho. Una persona le cuenta a otra, por ejemplo, cómo un amigo tramitó una ficha de inscripción para estudiar leyes, pero que no se presentó a los exámenes de admisión de la escuela a la que quería ingresar y ahora se encuentra estudiando filosofía y letras en una universidad diferente.

La narración no se queda en contar los hechos tal y como ocurrieron, quien cuenta incluye su percepción acerca de lo ocurrido al narrar.  Habla acerca de lo que cree fueron las intenciones y pensamientos de las personas involucradas en lo que está contando y es frecuente que nunca aclare en qué momento habla de aquello que tiene certeza y en que momento habla de lo que unicamente supone.

Es entonces cuando el amigo no se presentó al examen porque en realidad no quería estudiar leyes, había sacado su ficha sólo para para guardar las apariencias ante sus padres. Es en las letras donde está el interés del amigo, dice quien te cuenta, que lo conoce desde hace tiempo y se ha dado cuenta del interés que pone en la literatura, cosa evidente, dice además, para cualquiera que haya visto la enorme colección de libros que posee el amigo.

Es claro, te dice, que el amigo también tramito ficha en filosofía y letras a escondidas, de otro modo no se explica que no haya tenido para ingresar a esa facultad, aunque es bien cierto que es una carrera con poca demanda. Pero, conociendo al amigo, que deja pocas cosas al azar, es más seguro que haya planeado todo para poder quedarse a estudiar en donde el deseaba sin despertar sospechas ante su familia.

También te enteras que el amigo debió haberse ayudado de otros amigos o quizás de su misma novia. O futura ex-novia. Esa tipa ya le estaba cansando al amigo y para matar a dos pájaros de un tiro, bien pudo haber planeado salir con ella el día y hora del examen de admisión a leyes. Así, cuando sus padres se enteraran de porqué había fallado su examen, también descubrirían que fue en parte culpa de su novia, y con ello tendría el amigo un excelente pretexto para terminar con ella sin tener que decirle honestamente que ya no se siente contento con ella. Qué casualidad que hubieran terminado en cuanto entró a filosofía y letras el amigo.

Un amigo bastante manipulador. ¿no es así?

Pero todo esto son sólo suposiciones de la persona que te cuenta. La manera en que el amigo puedo haber planeado las cosas pudo haber sido muy diferente, o quizás ni siquiera hubo un plan. Existe la posibilidad de que todo hubiera sido una serie de coincidencias afortunadas, o incluso que el amigo en cuestión sí hubiera querido estudiar leyes y todo lo que ocurrió en conjunto lo tuviera bastante decaido.

Todo esto ocurre diariamente cuando contamos y nos cuentan anecdotas otras personas, lo cual en parte explica lo complicado que puede resultar a veces obtener una imagen clara de cómo ocurrió un evento en particular. Sin embargo, también encierra una riqueza comunicativa muy interesante de observar y tratar de comrpender.


Escuchando...
Miguel Migs - Let Me Be (Petalpusher vocal mix)

1 comentario:

  1. ¿No te ha pasado que si dos personas distintas te cuentan su versión de un mismo hecho particular en el que tienes que decidir a favor de una, que te sientes de acuerdo con las dos?

    Igual no se relaciona mucho con esto, pero por algo bien dicen que hay que conocer todas las versiones.

    Porque lo que dices es cierto (quizá ahí está la relación), quien cuenta incluye su percepción acerca de lo ocurrido al narrar.

    ResponderEliminar