7 de septiembre de 2010

Apofenia o cosas leídas recientemente

Apofenia es encontrar conexiones donde antes no las había, dicho en pocas palanbras y sin entrar en detalles acerca de la definición y sus puntos más finos.

Existe también una tendencia, seguramente debida a la manera en que organiza y jerarquiza la información nuestro cerebro, de darle prioridad a cierta información por encima de otra, y a partir de allí buscar patrones que le den sentido a esa información. En cierto modo, nos predisponemos para encontrar conexiones que antes no habíamos visto en cosas de nuestro alrededor si existe algún tema que haya capturado nuestra atención recientemente.

Entonces si aprendemos sobre las relaciones de poder, comenzamos a verlas en lugares donde antes no las habíamos visto, en particular en aquellos sitios que nos han sido frecuentes por mucho tiempo, al menos por una temporada.

Esto me ha ocurrido frecuentemente al leer libros que podría parecer tienen poco en común.

Terminé de leer recientemente Como Agua Para Chocolate (Laura Esquivel) donde uno de los temas principales de la obra es la soledad. La protagonista se ve forzada a vivir en soledad debido a las tradiciones familiares que le impiden hacer nada de su vida excepto cuidar de su madre hasta que esta muera.

Corte a: Ana Karenina (Leo Tolstoy). Este libro lo estoy leyendo muy lentamente, es verdaderamente complejo. No me refiero a que use un lenguaje rebuscado, tenga una narrativa no lineal o requiera de un conocimiento previo extenso, simplemente es un libro complejo. La prosa de Tolstoy cae en el cliché favorito de los críticos literarios de revistas y periódicos por igual. Tiene matices. En pocas líneas sientes a los personajes y a las situaciones en las que se ven envueltos como multidimensionales. Lees sobre personas que se sienten reales, con motivaciones, miedos e intereses que imaginas, pues no es necesario que el autor de los haga explícitos. He ahí la complejidad.

Uno miedo presente en varios personajes es ese a estar sólo, a la soledad. Hay un matrimonio arreglado al estilo ruso. Son los padres quienes eligen al esposo de las jóvenes, pues, después de todo no es asunto de incumbencia de la futura novia con quién ha de casarse, por mucho que las costumbres liberales traidas de Inglaterra pretendan lo contrario.

Finalmente, Soy Leyenda (Richard Matheson ). El último sobreviviente de la humanidad lucha por mantener una vida normal, a pesar de encontrarse completamente sólo en un mundo que ha cambiado. Este es mucho más explícito así que no hay mucho que decir al respecto. Bueno, sí cuenta enviudar como un matrimonio malogrado, entonces también tenemos eso.

La sucesión de lecturas no ha sido intencional en cuanto a buscar libros que hablen específicamente de soledad, tradiciones y matrimonios, simple y sencillamente ocurrió. Es una coincidencia a la que le encontré un patrón que no estaba allí antes, ayudado por el hecho de que concentré mi atención en un aspecto muy universal de la conducta humana.


Escuchando...
Morcheeba -Part of the Process

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