29 de diciembre de 2010

Más sobre dormir

Quiero dormir. Eso es todo, no es la gran cosa y no pido mucho más que eso. Sólo deseo poder dormir una noche completa, sin despertar en la madrugada, sin tener pesadillas, sin sentirme igual de cansado en la mañana que cuando me acosté en la noche.

Quiero dejar de sentirme cansado y más cansado cada día que pasa.y podría soñar

Me pesa la cabeza, me pesa el pecho, siento como si mi cuerpo estuviera más pesado todo el tiempo. Levantar un cuerpo pesado cansa, pero me cansa más levantar lo que sea que tengo en la cabeza y dentro de mi pecho. Hay que levantar eso todos los días, mantenerlo en movimiento, porque si no se hunde y después es imposible sacarlo de a donde quiera que sea que se va.

A veces me dan ganas de no hacerlo más, de no cargar con nada por un día y no volver a hacerlo más. Así quizás no estaría tan cansado y podría dormir tranquilo, sin miedo de lo que pudiera soñar. Ese a veces se convierte en un muy seguido. Pero siempre recuerdo y continúo cargando o moviendo o eso que hago.

Y ya estoy cansado, pero así es como son las cosas.

Aun así, me gustaría tanto poder dormir tranquilo.

24 de noviembre de 2010

Pesadillas e It

Después de un tiempo con pesadillas pensé "o se me pasa, o me acostumbro". Ya me acostumbré. Es un poco desconcertante para mi que que despertarme asustado en la noche ya se haya vuelto algo tan rutinario que me haya dejado de importar. Bueno, aún está el detalle de que esto hace que duerma mal, pero por lo menos ya no tengo miedo, o ya no me importa, lo que sea que pase.



Si It funciona tan bien como una novel de horror es en gran parte porque los personajes principales tienen personalidades muy fuertes, que no es lo mismo a decir que son personalidades osadas y decididas todo. Hasta Eddie Kraspbrak tiene su momento para demostrar que no es tan frágil como cree que es.

Ben Hanscom era al prinicipio el personaje con el que más identifico a mi yo de niño, pero conforme avanzo con la novela y me acerco al final, Star Uris me parece mucho más parecido a mi que Ben. Quizás no tanto Stan niño, pero sí Stan adulto. Ciertamente vemos muy poco a Stan adulto en acción, pero conociéndo a Stan niño es muy fácil imaginarnos a Stan como una persona mayor, tanto como con los demás personajes.

Posibles spoilers, adelante, por cierto.

Stan Uris de niño pudo hacerle frente a Eso sólo aunque fue el que más miedo tenía de él, aun si no lo expresaba abiertamente. Como la novela misma lo dice, Stan tenía una mente casi adulta, muy organizada, donde las cosas tienen su lugar y aquello que se sale de la norma aterroriza. Todos el Club de los Perdedores al volverse adultos adquiere esa misma organización en sus mentes, Eso de alguna forma tiene sentido para la mente de un niño, la magia puede ser real para alguien pequeño después de todo, pero no para la de un adulto, al menos no de golpe. La magia es un montón de patrañas que no tienen lugar en el mundo y al parecer Stan estaba demasiado convencido de eso.

Imagino a Stan niño vestido con una camisa color uva, pantalones negros y zapatos impecables, cabello negro rizado de medio largo, pero peinado perfecto. Es un conjunto fuera de lugar para 1958 y quizás lo sería aun para un niño de 1985, pero es la imagen que tengo de él y es al personaje al que imagino con más claridad de todos los que aparecen en la novela.

¿Terminaría como Stan Uris? No lo sé, pero enfrentarme a Eso de adulto me da mucho más miedo que si hubiera que enfrentarlo siendo niño. Los niños creen.


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MF Doom - Tick Tick (feat. MF Grimm)

15 de noviembre de 2010

Sobre no tener nada que contar

Se me acabaron las historias.

Más o menos desde que empecé a tener pesadillas, hay cosas que contar, no hay personas, no hay lugares, no hay situaciones, no hay nada.

Lo último que escribí que contaba una historia era algo que tenía urgencia de decir y sólo estaba esperando un pretexto para que saliera, después de eso ninguna otra cosa.

Antes tenía la necesidad de contar y mi dificultad era siempre conque las palabras no me salían del modo que me gustaría que salieran, porque seguramente podría escribir mejor tal o cual cosa para que fuera más interesante, para que fuera más fácil de leer y todos esos detalles. Pero las palabras salían, a final de cuentas, desordenadas y escritas sin gracia, pero fluían y no se resistían a ser escritas. Ahora no es así. Incluso escribir esto me cuesta mucho trabajo.

Es como si estuviera algo en silencio que antes no paraba de hablar, porque se siente un vacío allí, en algún lugar. Es aun más evidente porque en el esfuerzo de intentar escribir algo busco dentro de mi, por algo que contar y no encuentro nada.

Seguramente las dos cosas, las pesadillas y no tener más que contar, tienen relación entre sí. Sería raro que fuera una coincidencia que ambas cosas ocurrieran al mismo tiempo, pero qué tipo de relación podría haber entre una cosa y la otra, no lo sé.

Mientras tanto, el no tener historias que contar es triste a su manera. Es algo que siempre me ha gustado hacer y que podía compartir con otros, no siempre con éxito, pero en alguna que otra ocasión algo que escribí le había gustado a alguien. Podría ser una especie de bloqueo de escritor, pero en otras ocasiones me he quedado sin poder escribir y era una sensación muy diferente. Es esa que ya mencioné, de que hay algo allí que no puede salir. Ahora, no puede salir porque no hay nada allí.

Eso sí, puedo escribir cosas para la escuela, pero en ellas no pongo en juego en ningún momento mi creatividad. Sólo agarro pedazos de cosas que ya sé y las coloco una detrás de otra al escribir. El esfuerzo ahí es poner las cosas en el orden correcto y de manera que sea comprensible. Cosa de práctica, como armar muebles.

Curioso, curioso. Apenas al escribir esto me doy cuenta que tanto dormir y escribir eran dos cosas que disfrutaba hacer para olvidarme de muchas cosas y ya no cuento con ellas. 


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13 de noviembre de 2010

Pesadillas

Esta tarde me sentía muy cansado. Después de una semana de dormir poco y mal, me ganó el cansancio y decidí dormir un rato, no mucho, sólo lo suficiente para reponer algo de energía. Ajusté la alarma del reloj de mi teléfono por si acaso no me despertaba por mi cuenta y me acosté.

Lo usual es que, en primer lugar, me despierte antes de que suene la alarma. Mi cuerpo parece tener la habilidad especial de programarse y despertar la hora que necesito que despierte; con la excepción de esas ocasiones donde estoy tan cansado que ni siquiera la alarma es suficiente para despertarme, como fue el caso el día de hoy.

La segunda cosa usual es que no recuerde que es lo que soñé, si es que soñé algo.

Pero esta ocasión soñé pesadillas.

Al igual que con el resto de mis sueños, no suelo recordar mis pesadillas, sólo despierto asustado. Puede ser que recuerde mis pesadillas por un periodo muy corto de tiempo, justo después de despertar, pero más allá de eso, nunca sé qué fue exactamente que hizo que despertara con miedo. También puede ser que sueño pesadillas tan pocas veces que no estoy acostumbrado a recordarlas. En los últimos dos años había tenido pesadillas un puñado de veces, quizás unas cinco cuando mucho. Si consideramos la cantidad de horas que se duermen en dos años, en una cantidad insignificante de pesadillas.

Desde hace un mes, más o menos, he tenido pesadillas casi todos los días. Hoy tuve pesadillas.

Por una parte es bueno que olvide de qué tratan mis pesadillas, así al momento de despertar desaparecen y el miedo dura sólo un momento. Pero por otra parte existe la posibilidad de que ese olvido tenga una razón, que de algún modo mi mente se obliga a olvidar porque recordar la pesadilla no sería nada bueno para mí. Es una idea un poco tonta, pero si tomo como referencia las pesadillas que sí recuerdo, quizás no esté tan lejos de la verdad. probablemente hay allí un miedo muy profundo que es mejor que no vea de frente, por más trillado que eso suene.

Recuerdo la pesadilla de hoy. La recuerdo a pesar de que desperté de ella y me quedé dormido inmediatamente después, y tuve otra pesadilla que ya no recuerdo. Sé de qué trato la pesadilla, sé qué pasó porque tengo imágenes muy vivas de lo que en ella pasó, y estoy seguro que no se me olvidará en mucho tiempo, si acaso la puedo olvidar; y lo que es peor, me da miedo y me dará miedo mientras la recuerde.


De acuerdo, no es cierto. Mentí. Eso no es lo peor.


Lo peor es que después de tantas pesadillas ahora me da miedo dormir.


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Orbital - Impact (The Earth is Burning)

21 de octubre de 2010

"Piensas demasiado"

Cuando alguien te dice "piensas demasiado" no suele decirlo para elogiarte, lo hace para decir de una manera indirecta "actúas poco". Por alguna razón pensar y actuar son dos actividades percibidas como mutuamente exclusivas. Pensamos usando nuestra mente y actuamos usando nuestro cuerpo, si para ambas cosas se usara el mismo medio, no habría lugar a discusión. O piensas, actúas, pero no las dos cosas a la ve, del mismo que o masticas pinole, o chiflas.

Es cierto que hay personas que por pensar en las cosas no las actúan y viceversa. Estas son la mayoría de las personas y es por esto que no nos parece absurdo usar el "piensas demasiado" para decir "actúas poco".

En efecto suele ser difícil coordinar el pensar con el actuar. Hacemos una cosa o la otra, pero no las dos a la vez. Razones por las cuales esto ocurre debe haber y bien fundamentadas. Es probable que el esfuerzo invertido en la actividad de pensar sea tanto que impida que podamos repartir nuestra atención lo suficiente como también actuar y al revés. Suena razonable, pensar te exige serenidad y actuar requiere de cierta cantidad de arrojo, ambas cosas no son del todo compatibles.

Esta es la manera en la que vemos ambas actividades. Separadas una de la otra, lo que en parte explica porque tantas cosas se hacen sin pensarlas y se piensa en tanto que no se hará. Es interesante que el "pensar antes de actuar" sea visto con más aprobación que el "actuar sin pensar las cosas" en ciertos contextos, mientras que en otros sea mejor visto el actuar primero y el pensar después. Existen situaciones donde actuar tan rápido como sea posible es necesario, lo cual no indica que jamás se piense, pero la reflexión se hace en otros momentos menos apremiantes.

El reclamo que se hace en el caso de alguien que actúa sin pensar suele ser "no piensas lo que haces". Cosa curiosa, esto no es usado como elogio jamás, mientras que "piensas demasiado" sí, muy raras veces, pero ocurre. Y a diferencia de "piensas demasiado", el reclamo es explícito, no está inferido nada más. Esto tiene sentido, si le reclamas a alguien por pensar de más es natural que tenga el tiempo de pensar sobre lo que le has dicho y saque sus conclusiones; mientras que una persona que actúa sin pensar no lo haría.

Seguro te contestaría antes de que termines de hacer cualquier reclamo.


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9 Lazy 9 - Poundstretcher

4 de octubre de 2010

Peter, la ballena cantante

La primera vez que estuve aquí, tenía 15 años.

Había venido en otras ocasiones a visitar a mi familia, una tía que mi madre quiere mucho y fue la primera que aceptó a mi padre cuando este hizo públicas las intenciones que tenía con su hermana. Esto, aunque era bien importante, no hubiera tenido mucho peso en mí si no me hubiera caído bien esa tía. De no ser así, no habría poder humano que me hiciera venir a este lugar, una playa fría donde el viento parecía nunca dejar de soplar.

Mi tía Marisol, que ese era su nombre, tenía una casa enorme para ella sola. Nunca me enteré de porqué era que la tía Marisol vivía allí. De que era su casa, eso era seguro, yo mismo pude ver las escrituras que estaban a su nombre cuando ella falleció y me encargué de hacer cumplir su testamento. Durante una visita me convencí de que la casa había sido un regalo de un novio con el cuál no se pudo casar y le había dejado la casa como un recuerdo. No sé cómo se me ocurrió esa idea, pues en todo el tiempo que conocí a la tía Marisol nunca le conocí ninguna pareja, pretendientes algunos, pero a ninguno le correspondió jamás.

En mi primera visita me pareció que podría acostumbrarme a pasar una semana congelándome, a pesar de recordar que todas las playas que había conocido antes eran cálidos paraísos tropicales, o esa impresión me daban y no podía ser de otro modo, los labios reventados por el viento eran muy diferentes a la piel quemada por el sol. Eso estaba bien para mi. Desde entonces no era muy aficionado a pasarme mis días de vacaciones rostizándome bajo el sol. Bastaba con abrigarme bien.

También fue en mi primera visita que escuche algo que sabía no debía. No porque fuera prohibido, si no porque no deberían escucharse esas cosas en donde estaba, demasiado al norte, pero muy al sur como para que lo oía fuera una ballena. También estaba casi seguro que aunque la casa de la tía Marisol estaba en la playa, no estaba tan cerca del océano suficientemente profundo como para que se escuchara con tanta nitidez lo que entiendo son los llamados de una ballena azul.

Sin embargo, lo oía claramente. Ese sonido profundo. largo a veces, y en otras ocasiones pausado, como un latido de un corazón enorme. Lo escuchaba en la noche, poco después de irme a dormir. Me asustaron la primera vez, pero sólo la primera vez. Todas las demás veces me sonó tan lento despreocupado ese sonido que me arrullaba. Tampoco sé cómo es que pensaba que esos sonidos eran despreocupados, pero imaginaba a una ballena azul nadando apaciblemente por el océano y era imposible imaginarme que un animal de un tamaño tan descomunal pudiera estar preocupada por algo. Todas las noches escuchaba a una ballena hacer sus llamadas.

Así fue por ocho años en los que, sin falta, iba a casa de la tía Marisol cada invierno.

Fue en ese octavo año que, durante la primavera, conocí a Esther. Fue en ese verano que empecé a salir con ella. Fue en ese otoño que me enamoré de ella. Y fue en ese invierno que la invité a acompañarme a la cada de la Tía Marisol. Mi madre nos acompañaría. Mi padre estaba ocupado ayudando a mi hermana mayor con una mudanza y no podría estar con nosotros. Eso era perfecto, de ese modo podría pasar mucho tiempo con Esther mientras que mi madre le hacía compañía a su hermana.

La primera noche cada uno de nosotros, mi madre, Esther y yo, nos quedamos en nuestras respectivas habitaciones. Al menos un rato. Cuando consideré que mi madre y tía estarían dormidas, me salí de mi cuarto y me dirigí al de Esther. Después de todo, la intención del viaje era pasar tiempo juntos. ¿No es así? Así que, aprovechando todos los años de visitar esa casa, me pude escabullir sin hacer ruido alguno al cuarto de Esther.

Cuando, después de ser bienvenido y habiendo ocupado ya mi lugar en su cama, nos disponíamos a aprovechar de estar juntos, fue que escuchamos el sonido de la ballena azul. Esther, que nunca había escuchado algo así, se sorprendió mucho, pero no se asustó. Eso sí, eso evitó que esa noche hiciéramos algo más que dormir y escuchar el sonido de la ballena azul. A Esther el sonido le pareció hermoso, lo escuchó con atención por más de una hora y media apenas diciendo una palabra o dos cada decena de minutos, sólo para decirme que eso era lo más increíble que había oído en su vida. Al final, se quedó dormida y yo no tardé en hacer lo mismo.

La noche siguiente, repetía la operación de fugarme de mi cuarto para quedarme en el de Esther. Durante el día me di cuenta que ni mi madre, ni mi tía dudaban que hubiera pasado la noche con mi novia, pero tampoco dirían nada al respecto. Tenía la suerte de contar con la complicidad de ambas, aunque no me lo hicieran saber directamente. En esta ocasión mi intención ya no era realmente tener sexo con Esther, eso lo podríamos hacer en otro momento a final de cuentas, lo que quería esa noche era pasarla junto a ella escuchando el sonido de la ballena azul. Era algo que me había acompañado por años y la idea de que a Esther le agradara tanto me daba un gusto muy especial, infantil quizás, pero especial de todos modos.

Así pues, nos acostamos, la abrace, y en silencio escuchamos. Podía escuchar las olas romper en la playa, el viento aullando, los crujidos propios de una casa, la respiración de Esther, pero, por sobre todas las cosas, el llamado de la ballena azul. Un llamado que no debería escucharse en el lugar que estábamos los dos juntos, pero que se oía. Lo escuchábamos claramente, y nos quedamos dormidos.

El resto de la semana fue la misma cosa, pero no dejo de ser agradable ni una sola vez. Mi madre y la tía Marisol fingían que no se daban cuenta de a qué hora salía del cuarto de Esther en las mañanas y yo fingía que no sabía que estaban fingiendo. Durante el día llevaba a Esther a conocer las pocas cosas interesantes del pueblo donde estaba la casa de la tía Marisol, algunas tiendas, un par de bazares con objetos muy viejos y curiosos, y las calles desde donde el océano tenía mejor vista. Puede que fuera un océano diferente al de una hermosa playa del caribe, pero era azul e inmenso más allá de lo que me atrevía a imaginar.

Al año siguiente, Esther me acompañó de nuevo a la casa de la tía Marisol. Esta vez ya no hubo necesidad de que me escapara de mi cuarto, ambos nos quedamos juntos desde un principio. Mi madre sospechaba y además ansiaba que Esther y yo termiáramos casados y hacía todo lo posible por que nos convenciéramos de vivir juntos. Mi padre nos acompañó también, pero mi hermana ya se había casado y ahora no contaba con tiempo para pasar las vacaciones de invierno con nosotros.

Esther y yo pasamos de nuevo las noches escuchando todos los sonidos de este lugar. El agua, el viento, la madera, nuestros corazones latiendo, y el llamado de la ballena azul, latiendo también, tan profundamente que en ocasiones imaginaba que cada latido sacudía nuestros cuerpos.

Fueron buenos años. Ahora que regreso aquí, no dejo de extrañar a Esther. Me hace tanta falta. Cuando llegue la noche, sé que escucharé a la ballena azul. Nunca la he visto y creo que nadie jamás la ha visto tampoco, pero estará allí. Aunque nunca me ha parecido una canción, sé que así es como le dicen a ese llamado. Me gustaría creer que en efecto es un canto y que la canción es un arrullo para que Esther descanse, dondequiera que ahora esté.


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St. Germain - Point Des Arts

30 de septiembre de 2010

De basura que no es basura (pero sí lo es)

No recuerdo cuándo fue la última vez que tiré a la basura tantas cosas que, en teoría, no son basura. Supongo que nunca había tenido tantas ganas de deshacerme de cosas, pero aun así una parte de mi dice que no es correcto, que es un desperdicio de objetos a los cuales se podrían aprovechar recursos reutilizables.

Pero eso es lo que pensaría un sucio hippie, y tampoco estoy tanto de ese lado.

Hay un punto intermedio entre quemar llantas y usar el automóvil para ir de ida y vuelta a la tiendita de tu esquina, y querer reciclar tu corte de uñas de los pies. Ahí debo estar yo.

También debe tener algo que ver los hábitos de guardar todo, por poco que pueda ser útil en el futuro, tan común en el lado paterno de mi familia. Razón por la cual agradezco que en México no se acostumbre tener sótanos, de lo contrario los cimientos de mi casa serían únicamente cosas que mi padre no se decide a tirar a la basura.

Entre todo eso debe haber algo valioso. O por lo menos algo muy viejo.

Mientras me decido a hurgar en las bóvedas de mi padre, enclavadas en las profundidades de... el tapanco de la casa, veré que si me olvido tirar a la basura.


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Cyantific - Neon Skyline

30 Sept. 2010

Escribo una entrada de blog ahora que tengo insomnio porque, pues, eso es lo que una persona como yo hace. Una entrada de blog personal, para que quede bien claro la clase persona que soy, o algo así.

Una persona que vive en la internet, por principio de cuentas.

¡Ahora! Un cambio que cambia otras cosas y produce cambios.

De verdad me frustra a veces ser tan bruto, pero bueno. Ese es también el tipo de persona que soy y tengo que pensar bastante en cómo desembrutecerme para que ya no cometa tanta barbaridad en circunstancias similares y con personas diferentes.


En este caso el primer paso será no meterme de nuevo en circunstancias similares y supongo que a partir de allí las cosas son más sencillas.

Qué personas nuevas y qué circunstancias (nuevas, ojalá) serán las que me falte por conocer luce emocionante. Pero, paciencia, todo ocurre como debe ocurrir y cuando debe ocurrir. Así que, ya veremos que hay de nuevo en el futuro sin tener de ancla al pasado. O algo así, las referencias náuticas no son mi fuerte y eso también es parte de la clase de persona que soy.

Además, he aprendido una valiosa lección. Es decir, diferente de la lección más importante y que en realidad no tiene nada que ver.

Las ciudades enormes son tan cansadas de recorrer, pero no por eso dejan de ser interesantes, al menos por segmentos. Imagino que ciudades del tamaño de Chicago o Los Angeles deben ser una cosa monstruosa en la cual vivir, pero muy divertido de visitar. Sobre todo habiendo tanta población latina en esas ciudades. No se perdería tanto la sensación de estar en el hogar.

Hablando de hogar.

No hay nada como estar tendido en la comodidad de mi hogar escribiendo en una netbook con insomnio. Es una cosa descaradamente cómoda (salvo por el insomnio), pero lo disfruto mucho. Y eso es también es parte de la clase de persona que soy.

También descubrí lo divertido que debe ser percusionista en una orquesta sinfónica. Eso ya no tiene nada que ver con la clase de persona que soy, ni con lecciones de la vida, ni nada, pero no por eso deja de ser harto cierto.


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Maurice Ravel - String quartet in F major, 2nd movement

22 de septiembre de 2010

Es quizás la pasión lo que nos ciega en este momento, pues si algo saben hacer las pasiones es nublar el entendimiento de quienes caen presa de ellas, asegurandose siempre de que lo primero que borran de la mente de sus víctimas sea el recuerdo de una vida sin ellas

En cuanto cuál es la naturaleza de esta actual pasión, eso no podría decirlo yo. En ella reconozco un deseo que  no encuentro palabras para describir, mezclado con un miedo que se esconde debajo de otras emociones más agradables, pero su silueta se distingue entre ellas y eso lo hace imposible de ignorar.

Como podrás darte cuenta, no veo con claridad.

Aunque, puede ser también que no sea nada eso. Que desconocemos donde estamos y a donde vamos por que, simple y sencillamente, somos ignorantes de tantas cosas contra las que ahora nos enfrentamos.



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Above & Beyond - Hope

21 de septiembre de 2010

Tennessee vs Pittsburgh - Temporada NFL 2010-2011

¿Recuerdan cómo la última vez mencioné que Tennessee había cometido errores con los Raiders que contra otro equipo le hubieran costado el juego? Justo eso ocurrió contra Pittsburgh.

Los Acereros no cuentan con Roethlisberger por suspensión, debido a acusaciones de abuso sexual en su contra. En total, seran cuatro los juegos en los que Pittsburgh no contará con su QB titular y en su lugar tendrán a Dennis Dixon. Sin Roethlisberger la ofensiva de los Acereros sufre. Por fortuna este es un equipo que se caracteriza por tener una defensa muy buena, de modo que de aquí a dos partidos más, probablemente no tengan muchos problemas para salir ien librados de la ausencia de su titular. Esta debilidad era algo que Tennessee debía aprovechar para ganar el partido. Anotar y confiar que Pittsburgh no podría anotar con la misma frecuencia.

Pero el partido inició con un regreso de patada inicial que terminó en TD a favor de Pittsburgh y Tennessee jamás se pudo levantar.

Pittsburgh supo anular el juego terrestre, de modo que la racha de partidos consecutivos con más de 100 yds de Chris Johnson quedó concluida, terminando con cólo 34 yds totales. Esto hubiera sido sólo un inconveniente de no ser porque Vince Young terminó su primera serie ofensiva con una intercepción, justo cuando se encontraba cerca de la zona roja. Aunque el coach Jeff Fischer afirme lo contrario, es evidente que Young perdió completamente la concentración desde ese momento.

Cuando Young abandono el campo, reemplazado por Kerry Collins, había tenido dos intercepciones, dos fumbles, uno recuperado por Pittsburgh, y 66 yds totales. Este ha sido el peor partido de Young en mucho tiempo.

La  ofensiva de Pittsburgh. sin embargo, no pudo capitalizar las oportunidades que se les presentaron. A pesar de que Tennessee tuvo 6 perdidas de balón, los acereros terminaron con 19 puntos sólamente al final del partido, dejando claro que sin Roethlisberger, este equipo simplemente no anota, mucho menos contra una defensa competente como la de los Titanes.

En el último cuarto, los Titanes tuvieron una jugada atrevida. Bironas realizó una finta de patada de despeje corta que terminó en poder de Tennessee, mostrando la habilidad de los equipos especiales de este equipo.

Desafortunadamente no fue suficiente y los Titanes terminan con su primera derrota de la temporada.

Pittsburgh 19-11 Tennessee


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Nelly - Country Grammar (Hot...)

16 de septiembre de 2010

Birds of Prey, en espera del drama

Esta semana espero con ansias ver la reacción de Birds of Prey #5. No leer el número, porque desde el #2 le perdí el interés, si no leer qué es lo que dicen ahora sobre esta serie que apenas agarra vuelo después de un reboot. Gail Simone regresó como escritora, junto con Ed Benes en el arte, que fue el equipo de la serie anterior de Birds of Prey que fue recibida postivamente, aunque las ventas nunca fueron estelares, razón principal para su cancelación.

Si algo bueno se puede decir de DC es que son bastante generosos en dar oportunidades a títulos y personajes, incluso sus números de venta en los cuales consideran seriamente cancelar un cómic son más bajos que en Marvel. Hay por lo menos un par de cómics de DC que venden unas 25k unidades por número y aun siguen (por ejemplo, Azrael), en Marvel, cualquier cosa cerca de 30k está en serio peligro de ser cancelado, incluso sin llegar a más de 5 números (por ejemplo, Gorilla Man).

Pero, de vuelta al tema. Cada uno de los números anteriores de Birds of Prey han tenido un elemento problemático, del tipo que menos se esperaría de un cómic escrito por Simone, pero del tipo que esperaríamos de Benes y su bien conocida afición a dibujar nalgas de mujeres. Ah, Benes, si tan sólo te conformaras con ser un Jim Lee con menos talento.

Ese es el primero problema. Tener a un artista como Benes en un título en el que los personajes femeninos no son accesorios, si no que son las protagonistas, de quienes se tratan las historias. No son objetos. Importa poco cuanto se esfuerce Simone en establecer personajes con personalidades fuertes (en el sentido amplio de la palabra, no en el sentido de marketing tan usado en los cómics para promover a un personaje femenino), si  Benes se encarga de debilitar ese trabajo con arte más interesado en enseñar senos y nalgas que en ilustrar acción.

Esto era de esperar. Pero cuando Simone decide que un personaje secundario que es gay se suicide, ahí empiezan problemas más grandes. Al final resulto, como también era de esperar, sólo un truco en la trama, el personaje siguió vivo, pero eso no evitó el descontento de los lectores. DC viene directamente de matar a un Atom, Ryan Choi, de ascendencia asiatica, para reemplazarlo con otro Atom, uno blanco. Roy Harper, un personaje con ascendencia Navajo pierde un brazo, regresa a las drogas y su hija muere en Cry for Justice. Cassandra Cain, de ascendencia asiática, es reemplazada como Batgirl por Stephanie Brown, rubia  de ojos claros.

Que Simone decidiera que un personaje perteneciente a una minoria (en este caso, por su orientación sexual) sufriera un destino funesto no iba a ser bien recibido. Y, nos guste o no admitirlo, Simone recibió críticas que quizás no hubiera recibido, por ser mujer. Es decir, a los ojos del fandom, una mujer no debería perpetuar este tipo de prácticas. Esto es una alcantarilla abierta en la cual no me meteré, pero es un asunto problemático también.

Para el #5 Benes deja el título y es reemplazado por Alvin Lee. Siendo honesto, no es sólo que el título haya tenido momentos criticables en cuanto al mensaje no explícito que da, el cómic en sí mismo no me ha interesado mucho, seguro influye que no leí el run original de Birds of Prey, así que seguro no lo leere a detalle. Pero eso sí, el drama no me lo pierdo.


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Miguel Migs - One Wish for Me

14 de septiembre de 2010

Volantes y su lectura

Al andar caminando por el centro de Morelia, es muy probable que te toque recibir al menos un volante, generalmente de algún local comercial cercano, en el que te anuncias de ¡ofertas! ¡ofertas! y cosas de ese estilo, invitando al lector a comprar, o al menos, visitar al negocio que hace propaganda.

En estos volantes también existe una relación autor-lector a través del texto escrito que es muy directa y simple, pero no por eso deja de ser interesante. Si no fuera así, no habría personas que se dedicaran a la publicidad. Aunque no estemos formados en la publicidad, podemos encontrar cosas de interés en los volantes si nos detenemos a leerlos con atención.

Por ejemplo, este texto tomado de un volante que recibí hoy mismo: (podría escanearlo, pero, no)

TAMBIÉN ENCONTRARÁS GRAN VARIEDAD DE PASMINAS MEJOR CONOCIDAS COMO REBOZO, LA PRENDA MÁS USADA POR LAS ACTRICES DE SUS TELENOVELAS FAVORTIAS APROVECHE ESTRENE ALGO INCREIBLE POR LAS MARCAS QUE SE MANEJAN Y PRECIOS CONVENZASE.

Aquí hay un detalle que me parece interesante.

Este texto tiene como objetivo a una mujer. Lo divertido no está en que me hayan dado el volante a mí, lo que sería parte de una jocosa serie de acontecimientos en que soy confundido con una señorita, cosa que tristemente no ocurrió, o hubiera sido un día lleno de aventuras. La voz tarde o temprano me hubiera delatado, pero soy callado y hubiera tomado tiempo.

No es explicito que el texto está dirigido al público femenino, es algo que inferimos del contenido. Esto es lo interesante ¿En qué momento se hace la inferencia?

Debería ocurrir en el momento que leemos "pasminas" ("pashminas" sería lo correcto, por cierto), pues esta es una prenda femenina, pero es casi seguro alguien no habrá caido en la cuenta de ello hasta llegar a la parte que habla de telenovelas, incluso pasando por alto la palabra "actrices" que tambien hace evidente quién es el objetivo del texto. Lo cual, naturalmente, nos dice mucho más del lector que del autor.

En este caso he hecho un poco de trampa. La inferencia se hace mucho antes, en el momento que ves el volante y te indica que es de una tienda de ropa e incluye ilustraciones de prendas femeninas. Aquí entra en juego otro aspecto de un texto, que es el medio en el cual está impreso. A partir de ver si un texto está contenido en un libro, en una revista, en un cartel, en un volante, o en cualquier otra cosa, nos hacemos ideas acerca de su contenido e intención.

De allí que la actitud que tengamos acerca de los volantes rara vez sea una de leer un texto con autor que trata de decirnos algo a nosotros, los lectores.


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Anthrax - I Am The Law

13 de septiembre de 2010

Descripciones y detalles

Mi punto fuerte al escribir nunca han sido las descripciones. Más allá de señalar lo indispensable no consigo encontrar palabras adecuades para decir cómo es que lucen las cosas.

Podría decir, por ejemplo, que hay un automovil rojo estacionado frente a una casa que tiene un jardín con un sendero que conduce a la calle y junto a la puerta de entrada de la case se encuentra parado un hombre, mirando al automovil rojo. Más allá de eso, tengo probemas. No podría describir de una manera más atractivo la escena. Probablemente exista algo digno de mencionar acerca del lugar, de la hora del día, de la persona o de cualquier otra cosa, pero eso me parecen detalles.

Y los detalles son importantes. Son lo que hace que lo cotidiano atraiga nuestra atención y al leer nos permite crearnos imágenes muy ricas de aquello que leemos. Por supuesto, hay casos extremos. Hay un punto en el que una descripción pasa de ser una adición y se convierte en una carga, hay cosas que no requieren ser examinadas con tanto detalle. En momentos como ese el interés del autor se impone al interés del lector. Seguramente el autor disfruta hablando largo y tendido sobre un detalle particular, pero nada asegura que el lector, en general, esté interesado en ello. También existe la posibilidad de que el autor tenga un lenguaje limitado para describir, lo cual resulta en pasajes escritos redundantes y tediosos.

Una queja legítima, entre otras, de la serie de libros de Twilight es esa, la autora agota su vocabulario para decirnos cuan hermoso es un personaje, resultando en páginas de prosa desastrosa.

En el extremo opuesto se encuentran autores como Isaac Asimov que gustan de describir lo menos posible y sólo lo justo necesario. Esto tiene el efecto positivo de obligar al lector a imaginar y crear el mismo imagenes de mundos enteros que le serán únicas a él mismo. Los Robots son seres hechos de metal, que hacen el ruido que podría esperarse de una máquina metálica. A partir de allí, es tarea del lector. Por supuesto, habrá lectores a lo que les disguste este trabajo extra lo cual no hay que apresurarnos a tachar como pereza por parte de él, entre el lector y el autor hay una suerte de pacto en el que ambas partes ponen de sí, y las expectativas de qué tanto debe poner una parte o la otra varían de persona a persona, sin que esto quiera decir que una manera sea mejor que otra.

En lo personal, tengo una manera de pensar muy pragmática orientada a tareas, por decirlo de forma breve. Por esta razón me inclino por las descripciones mínimas, pues son detalles que no suelen ser indispensables. Esto también puede llegar al extremo de escribir de una forma mecánica, sin mucha vida ni personalidad.

En este momento leo a Honoré de Balzac (El Lirio en el Valle) y sufro. La manera en que su prosa está salpicada de descripciones hechas con un lenguaje tan diverso, la manera en que evoca familiaridad con situaciones que le son ajenas a una persona que no vivió en la misma época que él, y cómo hace lucir todo esto como algo fácil de conseguir, hace que me de cuenta de mis enormes limitaciones como una persona que escribe.

Es nuevamente, un libro que leere con mucha calma, pues hay mucho que aprender de él.


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ZZ Top - Velcro Fly

12 de septiembre de 2010

Tennessee vs Oakland - Temporada NFL 2010-211

La temporada de la NFL inició oficialmente el jueves pero para mí no arranca de verdad hasta que han jugado los Titanes de Tennessee.

El primer juego de los Titanes fue contra los Raiders de Oakland, equipo que tiene muchos años siendo terrible. La última vez que los Raiders tuvieron algo de éxito fue cuando Jon Gruden fue su coach, de eso ya hace casi diez años.

Por su parte, Tennessee viene de una temporada accidentada, en la que terminaron con un record de 8-8 y se quedaron fuera de los Playoffs. Sin embargo, durante toda la temporada el entonces novato Chris Johnson tuvo una temporada impresionante, siendo pieza fundamental de todas las victorias de los Titanes. Además, Vince Young retomó el ritmo de juego y aunque continúa siendo un QB que tiende a cometer errores no deja de ser un jugador explosivo, muy diferente a Kerry Collins, que es más constante, pero carece de cualidades sobresalientes.


A nadie sorprende que los el partido terminara en una victoria de Tennessee, aunque sí resultó abultado el marcador. ¿Cómo no iba a serlo? Tanto Young como Johnson tuvieron cada uno jugadas en las que demostraron lo contundente que puede ser la ofensiva de los Titanes, además de que hubo oportunidad de que Javon Ringer mostrara que es un buen elemento en el juego terrestre del equipo.

Oakland cuenta ahora con Joseph Campbell como QB, traido de los Pieles Rojas de Washington, equipo en el que tuvo un desempeño regular, aunque en teoría el roster de Washington daba para más. Qué tanto ayudará esto a los Raiders está por verse, pero Campbell tuvo una buena segunda mitad del partido, de la que hubiera salido con un par de TD, de no ser porque la defensa de Tennessee logró para intentos de conversión en tercera y en cuarta oportunidad decisivos.

Cabe señalar que Tennessee cometió durante la segunda mitad algunos errores que le hubieran costado la victoria si no hubieran llegado al tercer cuarto con una ventaja de veintidos puntos y/o hubieran tenido enfrente a un equipo más fuerte que Oakland. Y sí, Bironas sigue pateando como mula. Tennessee seguirá distinguiéndose por tener pateadores excelentes (incluyendo el tiempo que fueron los Petroleros).

Marcador final:
Oakland 13 - 38 Tennessee

Finalmente, Houston le ganó a Indianapolis y Jacksonville casi deja ir el juego en contra de Denver, de manera que es un excelente inicio de Temporada para Tennessee.


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Spin Doctors - What Time Is It?

10 de septiembre de 2010

Recuerdos y sus conexiones

Nuestros recuerdos estan organizados en una compleja red, en la que un recuerdo cualquiera está conectado con otros recuerdos y estos con otros más que pueden estar conectados con el recuerdo que fue el punto de partida en la red o no. 

Podría ser que existan recuerdos que estén completamente aislados de todos los demás recuerdos, pero es una posibilidad muy remota, implicaría la existencia de un fragmento de nuestra vida que esté separado de todos los demás fragmentos de ella, lo cual requeriría de circunstancias extraordinarias. Si los recuerdos están organizados en una red, es porque hay muchos puntos para conectarse entre ellos, aunque no nos sean evidentes a simple vista.

Aunque son nuestros recuerdos, los enlaces entre ellos no nos evidentes del todo. Recordar un evento, un lugar, una persona o una sensación puede llevarnos a recordar otro evento, otro lugar, otra persona u otra sensación, sin que sepamos con exactitud el porqué. A veces estas conexiones son fáciles de ver. Recordamos un lugar y entonces recordamos a las personas que en él estaban, cosas que ocurrieron allí, cómo nos hacía sentir, que pensábamos de ese lugar.

Es en esos casos cuando se hacen más evidente que los recuerdos tienen una organización un tanto caprichosa, pero los sentimos organizados. Percibimos como natural, por así decirlo, el flujo de recuerdos, uno da paso a otro, este a otro y así sucesivamente, siempre en orden. Cuando algo a nuestro alrededor nos hace recordar, tenemos una idea de porqué ha sido.

Pero cuando los una sensación, digamos por ejemplo, un aroma a comida, nos hace recordar a una persona y no encontramos relación inmediata entre ambas cosas, es allí cuando nos detenemos un instante, tratamos de darle sentido a lo que acaba de ocurrir.  Puede ser que en ese esfuerzo de comprender que ocurrió encontremos unas explicación. Esa persona no olía a comida, ni cocinaba, ni comieron juntos ese aroma que te llegó, pero cuando ibas camino a su casa a verla, pasabas por una fonda donde sí olía así, pero nunca le prestaste mucha atención.

Habrá casos también donde no encuentres ninguna explicación. Por más que la busques no lograrás encontrarla. Pero dentro de ti, en algún lugar, te quedará la sensación de que hay buenas razones para recordar. Oh, bien, no digamos ya buenas razones, sólo razones a secas.

 Porque a final de cuentas, pocas cosas son peores que olvidar algo que podría ser importante. Olvidar porqué recuerdas algo no es para nada mejor.




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Blank & Jones - Cream

8 de septiembre de 2010

De los diálogos y las suposiciones

En el dialogo diario de persona a persona constantemente se habla de lo que terceros han dicho o hecho. Una persona le cuenta a otra, por ejemplo, cómo un amigo tramitó una ficha de inscripción para estudiar leyes, pero que no se presentó a los exámenes de admisión de la escuela a la que quería ingresar y ahora se encuentra estudiando filosofía y letras en una universidad diferente.

La narración no se queda en contar los hechos tal y como ocurrieron, quien cuenta incluye su percepción acerca de lo ocurrido al narrar.  Habla acerca de lo que cree fueron las intenciones y pensamientos de las personas involucradas en lo que está contando y es frecuente que nunca aclare en qué momento habla de aquello que tiene certeza y en que momento habla de lo que unicamente supone.

Es entonces cuando el amigo no se presentó al examen porque en realidad no quería estudiar leyes, había sacado su ficha sólo para para guardar las apariencias ante sus padres. Es en las letras donde está el interés del amigo, dice quien te cuenta, que lo conoce desde hace tiempo y se ha dado cuenta del interés que pone en la literatura, cosa evidente, dice además, para cualquiera que haya visto la enorme colección de libros que posee el amigo.

Es claro, te dice, que el amigo también tramito ficha en filosofía y letras a escondidas, de otro modo no se explica que no haya tenido para ingresar a esa facultad, aunque es bien cierto que es una carrera con poca demanda. Pero, conociendo al amigo, que deja pocas cosas al azar, es más seguro que haya planeado todo para poder quedarse a estudiar en donde el deseaba sin despertar sospechas ante su familia.

También te enteras que el amigo debió haberse ayudado de otros amigos o quizás de su misma novia. O futura ex-novia. Esa tipa ya le estaba cansando al amigo y para matar a dos pájaros de un tiro, bien pudo haber planeado salir con ella el día y hora del examen de admisión a leyes. Así, cuando sus padres se enteraran de porqué había fallado su examen, también descubrirían que fue en parte culpa de su novia, y con ello tendría el amigo un excelente pretexto para terminar con ella sin tener que decirle honestamente que ya no se siente contento con ella. Qué casualidad que hubieran terminado en cuanto entró a filosofía y letras el amigo.

Un amigo bastante manipulador. ¿no es así?

Pero todo esto son sólo suposiciones de la persona que te cuenta. La manera en que el amigo puedo haber planeado las cosas pudo haber sido muy diferente, o quizás ni siquiera hubo un plan. Existe la posibilidad de que todo hubiera sido una serie de coincidencias afortunadas, o incluso que el amigo en cuestión sí hubiera querido estudiar leyes y todo lo que ocurrió en conjunto lo tuviera bastante decaido.

Todo esto ocurre diariamente cuando contamos y nos cuentan anecdotas otras personas, lo cual en parte explica lo complicado que puede resultar a veces obtener una imagen clara de cómo ocurrió un evento en particular. Sin embargo, también encierra una riqueza comunicativa muy interesante de observar y tratar de comrpender.


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Miguel Migs - Let Me Be (Petalpusher vocal mix)

7 de septiembre de 2010

Apofenia o cosas leídas recientemente

Apofenia es encontrar conexiones donde antes no las había, dicho en pocas palanbras y sin entrar en detalles acerca de la definición y sus puntos más finos.

Existe también una tendencia, seguramente debida a la manera en que organiza y jerarquiza la información nuestro cerebro, de darle prioridad a cierta información por encima de otra, y a partir de allí buscar patrones que le den sentido a esa información. En cierto modo, nos predisponemos para encontrar conexiones que antes no habíamos visto en cosas de nuestro alrededor si existe algún tema que haya capturado nuestra atención recientemente.

Entonces si aprendemos sobre las relaciones de poder, comenzamos a verlas en lugares donde antes no las habíamos visto, en particular en aquellos sitios que nos han sido frecuentes por mucho tiempo, al menos por una temporada.

Esto me ha ocurrido frecuentemente al leer libros que podría parecer tienen poco en común.

Terminé de leer recientemente Como Agua Para Chocolate (Laura Esquivel) donde uno de los temas principales de la obra es la soledad. La protagonista se ve forzada a vivir en soledad debido a las tradiciones familiares que le impiden hacer nada de su vida excepto cuidar de su madre hasta que esta muera.

Corte a: Ana Karenina (Leo Tolstoy). Este libro lo estoy leyendo muy lentamente, es verdaderamente complejo. No me refiero a que use un lenguaje rebuscado, tenga una narrativa no lineal o requiera de un conocimiento previo extenso, simplemente es un libro complejo. La prosa de Tolstoy cae en el cliché favorito de los críticos literarios de revistas y periódicos por igual. Tiene matices. En pocas líneas sientes a los personajes y a las situaciones en las que se ven envueltos como multidimensionales. Lees sobre personas que se sienten reales, con motivaciones, miedos e intereses que imaginas, pues no es necesario que el autor de los haga explícitos. He ahí la complejidad.

Uno miedo presente en varios personajes es ese a estar sólo, a la soledad. Hay un matrimonio arreglado al estilo ruso. Son los padres quienes eligen al esposo de las jóvenes, pues, después de todo no es asunto de incumbencia de la futura novia con quién ha de casarse, por mucho que las costumbres liberales traidas de Inglaterra pretendan lo contrario.

Finalmente, Soy Leyenda (Richard Matheson ). El último sobreviviente de la humanidad lucha por mantener una vida normal, a pesar de encontrarse completamente sólo en un mundo que ha cambiado. Este es mucho más explícito así que no hay mucho que decir al respecto. Bueno, sí cuenta enviudar como un matrimonio malogrado, entonces también tenemos eso.

La sucesión de lecturas no ha sido intencional en cuanto a buscar libros que hablen específicamente de soledad, tradiciones y matrimonios, simple y sencillamente ocurrió. Es una coincidencia a la que le encontré un patrón que no estaba allí antes, ayudado por el hecho de que concentré mi atención en un aspecto muy universal de la conducta humana.


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Morcheeba -Part of the Process

6 de septiembre de 2010

Mark Waid y la internet

Como me encuentro en un nudo donde no encuentro cómo continuar escribiendo, ¿Qué mejor remedio que escribir acerca de algo no relacionado?

Recientemente Mark Waid habló en un evento de los Harvey Hawards sobre el efecto que tiene el compartir archivos en Internet en la industria de los cómics. La postura de Waid al respecto me sorprendió, lo cual, después de pensarlo un poco, no debió haber sido el caso.

Para contextualizar es necesario recordar que Waid es el creador de Irreedemable, publicado por Boom! Studios. En el primer número de este título Grant Morrison contribuyó con un after word en el que hablaba acerca de cómo él y Waid habían sido encasillados por parte del fandom de los cómics de una manera que no corresponde al su trabajo en general. Morrison, como autor de historias desordenadas y de difícil comprensión; Waid como un amante sin remedio de la Edad de Plata del cómic norteameticano.

Si bien es cierto que esta categorización no es del todo errada, es también exagerada, y en el caso de Waid, este autor queda asociado implícitamente con la idea de que es enemigo del cambio y de las nuevas tecnologías, en particular de la Internet.

El salto de "Waid gusta de la Edad de Plata" a "Waid odia a la Internet" y sus usuarios podría parecer ilógico. Bueno, es ilógico si piensas como una normal y no como un fanboy.  Adentrarnos en la mente del fanboy y su retorcida percepción de la realidad es un viaje muy perturbador como para hacer ahora mismo, pero lo sintetizaré en una frase que bien podría ser el grito de batalla del fanboy: Si no está hecho como a mi me gusta está mal, quien lo hizo así es malvado y es mi enemigo.

Es por esta razón que pueda resultar difícil creer que Waid ve con buenos ojos la intervención de la Internet  en la industria del cómic, con todo y el compartir archivos sin permiso de los creadores.

La postura de Waid es simple, si estás en el mundo del cómic para hacer dinero, estás en el lugar equivocado; el objetivo de una persona inmersa en la creación de cómics debería ser la de aportar a la cultura. El obtener un beneficio económico de esta actividad debería ser una meta secundaria a la creación misma de un cómic. Que los cómics se vayan a ser distribuidos a través de la Internet sin la necesidad de intercambio monetario no les quita su característica de ser producciones culturales. Waid está a favor de la distribución digital.


Esta no es para nada la opinión que se esperaría alguien que cree que Waid está atrapado en la Eda de Plata y aporta buenos puntos de discusión. Por ejemplo, es relativamente sencillo para Waid hablar acerca de no esperar remuneración de su trabajo en el cómic debido a que su nombre, por sí mismo, presente en cualquier publicación, es sinónimo de ventas. Este es un privilegio del cual no gozan la inmensa mayoría de los creadores de cómics.También se debe considerar el futuro de las tiendas de cómics, aunque no formen parte del proceso creativo.

Todas estas consideraciones son importantes y que una persona con peso en la industria del cómic como Waid las lleve a discusión mantiene vivo el debate acerca de ellas.

Aunque desde luego, lo realmente divertido aquí es ver cómo los fanboys sufren ataques masivos de disonancia cognitiva al escuchar a Waid hablar tan favorablemente de la internet.


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Yolanda Be Cool & DCUP - We No Speak Americano

11 de julio de 2010

Enid, Circe

Circe encontró un hueco en la mente de Enid que era del tamaño justo para que ella entrara.

Si no fuera una situación extraordinaria, Circe no se atrevería a penetrar en la mente de su amiga sin su permiso, pero dado que Enid quizás no recobraría nunca más la conciencia si no hacía algo, no había tiempo para dejar que los escrúpulos se interpusieran.

La mente de Enid estaba bien resguardada. Circe había visto pocas mentes que fueran tan difíciles de acceder y le sorprendía que Enid, que no tenía una vida bastante ordinaria, tuviera una fortaleza dentro de su cabeza. Circe consideró la posibilidad de que había más en la vida de Enid de lo que ella misma sabía, pero de eso se ocuparía después. En este momento, lo apremiante era localizar una idea que hiciera a Enid despertar.

Circe entró a le mente de Enid.

El primer lugar en que se encontró era de color naranja, una superficie lisa, repleta de flores de plástico transparentes que caminaban con ocho pequeñas patas. Circe percibió un aroma a pan recién horneado cuando una de las flores pasó a su lado y todas las demás flores olían igual.

Circe aguzó la mirada buscando ideas un poco más complejas que las flores y el aroma que emitían; sentía cerca una idea que le sería de utilidad, pero no la veía en ninguna parte.

De repente, sintió un golpe en la pierna y cuándo volteó a ver que la había golpeado, vio un agujero en el suelo naranja y una cola transparente que iba pegada a algo que se había ido por allí a toda velocidad. Entonces, la sensación de una idea cercana se debilitó.

"Demonios." Dijo Circe a nadie en particular. "Un maldito topo. ¿No puedes tener ideas menos latosas de cazar, Enid?"

Circe creyó escuchar la risa de Enid al lado de ella y se preparó a capturar al topo en la mente de su amiga.


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BT - Loving You More (BT's Garden of Ima Dub)

7 de julio de 2010

Tiempo

Supongamos que el tiempo es una cadena de eventos independientes conectados en secuencia formando una línea ininterrumpida sobre la cual no se puede dar marcha atrás.

Ahora imaginemos una criatura que se alimenta de tiempo, un Cronófago.

La manera en que podemos empezar a imaginas una criatura así es como una bestia de cuerpo transparente, que avanza en cuatro patas y que posee unas fauces enormes con las que engulle los minutos, horas y días a su paso. Una fuerza de la naturaleza, un ser que existe, que tiene hambre y es todo lo que sabe de sí mismo.

De un bocado y toda la historia se va.

Podemos imaginar también a un Cronófago como una persona, un ser humano con un apetito diferente, alguien que prefiere comerse al tiempo en lugar de matarlo, aunque no le quede muy claro si hay diferencia.

Así, un Cronófago quizás desarrollaría un gusto particular por ciertas partes del tiempo, seguramente aquellas más ricas en eventos. Quizás se comería meses enteros de tiempo de la vida de otros, algunos años.

Esta vez sería diferente. No se alimentaría del tiempo de otro sólo porque tiene hambre si no porque lo disfruta y probablemente porque le conviene. ¿Por qué no comerse tiempo que le dejaría beneficio desaparecer?


Escuchando... High Contrast - Return of Forever
Más, y espero que las últimas, cosas que a nadie le importan.

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Disfruto de hacer reír a la gente, o cuando menos, hacer sonreír a otros.

Hacer reír no es fácil. Soy terrible para contar chistes, no sé cómo terminarlos.

Cuando era niño inventaba mis propios chistes, ya que no tenía nadie que me los contara, y luego se los contaba a otros niños o a los maestros de kinder o a mis padres. No se reían. No sabían que lo que acababa de contar era un chiste, así que no podían tener la cortesía, tan agradable debo añadir, de reírse aunque no les hubiera causado gracia.

Desde entonces, abandoné los chistes.

No sé cuándo es que me volví sarcástico, pero eso hace reír a otros, incluso cuándo no me lo propongo. Esto tiene el lado negativo de que algunas personas no saben cuándo he dejado de ser sarcástico y hablo en serio, pero no es tan grave.

Vale la pena si el resto del tiempo veo a la gente reír.

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En algún momento en el futuro alguien pensará que es una idea brillante usar el cerebro humano como una super computadora en clusters. Esa persona le implantará a cientos y cientos de personas una pequeña terminal que usara una parte del cerebro poco usada y que estará haciendo cálculos uno tras otro tras otro tras otro; mandando la información a través de internet inalámbrico cada cierto tiempo y regresando nuevos cálculos para que el cerebro esté activo.

De este modo, aun cuando la persona duerme, el cerebro no lo hace, así que se puede continuar con los cálculos aunque eso quizás haría que los sueños fueran un poco raros.

Por supuesto, algo saldría mal, siempre sale algo mal. Lo más seguro que ocurriría es que las terminales en el cerebro de las personas se congelaran y tuvieran que ser reiniciadas manualmente, con todas las molestias que eso le traería a la persona que ofreció su cerebro una célula de organismo encargado de calcular.

¿Calcular qué? Seguramente algo que requiera tiempo, como es el caso de secuenciar ADN, o cálculos relativos a dinámica con muchas variables (una simulación de viaje espacial, por ejemplo).

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Otra frase que dice mucho con muy poco:
"Things need not have happened to be true." - Neil Gaiman

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Hay personajes de ficción con los que me identifico en sus cualidades y defectos. Ippo, Dream, Elijah Bradley, Tony Stark, Roland Deschain.

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A veces tienes que dejar salir las cosas de algún modo. Escribiendo por ejemplo, sin pensar demasiado en que quizás alguien lea lo escrito y no le parezca, o que le guste, o cualquier cosa. Simplemente escribir hacía afuera, en un lugar público, que no es lo mismo que dejar mensajes en los baños públicos, lo cual no niego que pueda ser terapéutico también, de algún modo.

A veces, todo lo que tienes que hacer es cerrar los ojos, extender tus brazos y sentir.

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Aun más cosas sin importancia.

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Hay cosas que diferentes personas que me conocen no creen que me ocurran. Por ejemplo, enojarme, tener miedo, ponerme nervioso, sentirme triste, sentirme feliz, enamorarme, llorar, reír...

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Quisiera ser bueno en algo. Realmente bueno, no sólo capaz. No hay nada en lo que sobresalga. Ciertamente, soy hábil para improvisar y puedo arreglármelas en situaciones nuevas y al tratar de hacer cosas que nunca antes había intentado. Puedo aprender rápido, adaptarme y ajustarme a las necesidades. Suena a que eso es en lo que soy bueno, pero no es tanto así. Sólo hasta cierto punto, después de eso tengo tantas dificultades, o más, de las que cualquier persona tendría.

Es una habilidad conveniente, sí. Es indudable que me ha sacado de aprietos en más de una ocasión y me ha ayudado a no lucir tan inútil.

Pero algo que haga muy bien, mejor que nadie, no creo que exista algo. Supongo que debo aprender a vivir con eso.

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Hace mucho tiempo, las historias tenían un fin que nadie había dicho con palabras, pero que todos estaba conscientes que allí estaba. Las historias le daban sentido a la existencia, intentaban explicar quiénes somos, cuál es nuestro lugar en el mundo y cómo funciona el universo a nuestro alrededor.

Las historias, tenían otra función, también. Nos daban sueños, nos hacían creer en héroes, en brujas, en bosques y montañas encantados, en magia, en todo aquello que pudiéramos imaginar. Eran el puente entre lo real y lo fantástico. No eran puramente fantásticos, porque quien contaba las historias era real y la historia que contaba llevaba una parte de él, muy real también, que se quedaba en quienes lo escuchaban.

Las historias aun tienen estos fines, eso no puede ser negado por nadie, pero ahora que ha sido dicho que así es, las personas ya no están tan conscientes de ello. Las personas ya no buscan en las historias darle sentido al mundo a su alrededor, ya no buscan en ellas cosas en que creer.

Hay quienes aun lo hacen y esas son las que mantienen vivos lo sueños.

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Mi recuerdo más vivo de mi infancia es llegar a un lugar nuevo, hacerme de nuevos amigos, sentirme muy feliz con ellos, y luego, dejarlos y nunca verlos más en la vida.

Y eso por eso que no me gusta hablar de cuando era niño.

Aunque, claro, hay cosas mucho más amenas que contar, pero esas no las recuerdo tan bien.

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Más cosas que no tienen importancia. Por poco importantes que sean, ocupan espacio, y el espacio es valioso.

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Todos los días me levanto y lo primero que pienso, consciente o inconscientemente, es "todo va a estar bien". Sé que quizás no sea ahora ni pronto, pero tarde o temprano todo va a estar bien. Sé que es así porque hago lo que puedo porque así ocurra.

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Soy una persona aburrida para conversar porque no me interesa mucho hablar de qué hacen las personas. Las personas hacen muchas cosas, todo el tiempo, y lo que hacen les interesa lo suficiente para seguir haciéndolo, pero no me puedo interesar por sus cosas. Esto es, quizás, porque considero que mis cosas y lo que hago son tan poco importantes que no veo cómo le podrían interesar a alguien. No es como si le afectara a otras personas lo que hago, que es la razón por la que es interesante hablar de algunas personas, esas que hacen cosas que afectan las vidas de otros.

En todo caso, sí me interesa saber qué piensa la gente acerca de lo que hace. Puede parecer que hay poca diferencia entre una cosa y la otra, pero hacer algo y pensar acerca de ello cambio la acción misma que se realiza de un modo que no es fácil explicar. Eso sí me interesa.

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Me cuesta mucho trabajo reír. O, de manera que suene menos drástico esto, es difícil que me ría. Creo que esto no suavizo mucho lo dicho, pero no importa.

Sonreír me es fácil. Me sale natural a pesar de que no suelo sonreír sólo por sonreír, pero la risa, eso es diferente. Las cosas que me hacen reír suelen ser dichas por aquellas personas que son importantes para mí. Es pues de esperar que la persona que más me hace reír sea una... y otra sea mi hermano.

***

Mi hermano hace tantas cosas que nadie se esperaba nunca que pudiera lograr.

Esa es la manera de pensar de las personas de mi familia, lograr algo aunque nadie crea en nosotros.

Cada que alguien me dice "no creí que pudieras..." es una pequeña victoria para mi.

***


Este es el tipo de cosas que a nadie le importan, pero para esto están las libretas de hojas blancas, los márgenes de los periódicos, las servilletas y cualquier en la que podamos escribir; que sin embargo sabemos que lo allí escrito no durará, que nadie lo leerá y ese es justo el modo en que queremos que sean las cosas. Nada cambia al escribir de este modo, excepto el hecho de que está escrito, que existió ese esfuerzo mental, mínimo si así se quiere ver, pero alguien lo hizo. Y eso es todo.

***

Hay personas que tienen facilidad para decir en pocas palabras cosas que a otras personas nos costaría un esfuerzo enorme. Una:

"There are so many fragile things, after all. People break so easily, and so do dreams and hearts." -Neil Gaiman

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Tengo ya un largo, largo tiempo sintiéndome cansado en todo momento a pesar de que, cómo es la opinión popular, no hago nada. Nada de provecho, principalmente, y nada en general, en segundo lugar.

No le veo caso a contestar que sí hago cosas, que el que no me vean hacerlas no quiere decir que no las haga, que no les parezcan importantes no quiere decir que para tampoco lo sea, que ellos vean como una perdida de tiempo lo que hago no quiere decir que no lo disfrute, que aunque crean que es tan fácil todo lo que hago para mí no lo es tanto.

***

Intento hacer todo lo que me propongo lo mejor que puedo. De todos modos, aunque ponga todo lo que me es posible poner de mi parte, parece que nunca es suficiente.

Lo mejor de mi nunca es suficiente.

He aprendido a lidiar con eso, a aceptar que las cosas son así y a convencerme de todos modos a hacer las cosas lo mejor que es posible hacerlas. Con el predecible resultado que termino fracasando igual, termina sin ser suficiente. Pero lo intento de nuevo, porque ¿qué otra cosa puedo hacer?

***

No hay una sola persona que conozca que a la que no haya decepcionado.

En particular, me siento decepcionado de mi mismo todo el tiempo.

***


28 de mayo de 2010

De Dudley a Chun Li

Después de jugar un buen rato Street Fighter III: 3rd Strike (SFIII de aquí en adelante), me di cuenta que había jugado muy poco con Chun Li, el personaje Top Tier indiscutible de este juego. Hasta ahora he jugado con Dudley, consciente de que no es el mejor personaje del juego, pero tiene estilo.

Los boxeadores suelen ser de mis personajes favoritos en cualquier juego y Dudley es además un dandy Inglés que se presenta a sus rivales diciéndoles “Lets fight like gentlemen (Luchemos como caballeros). ¿Cómo no jugar con él?

Además de eso, es divertido jugar con Dudley, en una forma muy particular, púes tiene que ver con las limitaciones del personaje. El problema de Dudley es que es más bien lento para sacar sus ataques y sus golpes normales no tienen mucho alcance. Esto tiene que ver, un poco, con que todos los ataques de Dudley sea con los puños. Parece ser una especie de tradición en los juegos de pelea en 2d que las patadas sean ataques con mayor alcance que los puñetazos. Siendo así, hay que estar muy cerca del oponente con Dudley para causarle daño y no tirar golpes a lo tonto, si lo haces quedas muy expuesto a contraataques. Esto último, desde luego, forma parte de las mecánicas de base de Street Fighter en cualquier versión, sin embargo, con Dudley emula muy bien los principios básicos del boxeo.

Entonces, jugar con Dudley acentúa el hecho de acortar la distancia con tu oponente y conectar golpes muy precisos. Gracias al cielo hay Parry en SFIII, de otro modo los personajes con proyectiles serían increíblemente difíciles.

Considerando todo esto, jugar con Chun Li es una experiencia muy diferente.

Para empezar Chun Li es rápida, de los personajes más veloces de SFIII. Esto aplica a su velocidad para moverse, para soltar los golpes (esto es, de presionar el botón, que ocurra la animación y que el ataque tenga valor de tal, hay poca espera. Poco delay) y para recuperarse después de soltar un golpe (el tiempo de espera antes de poder realizar otra acción. Recovery time). Por si esto fuera poco, los ataques de Chun Li tienen excelente prioridad. El daño que causan es relativamente bajo, sobre todo si tomara como punto de referencia el daño por ataque que produce Dudley.

Entonces, así empieza esto. Lo más sencillo sería echarme un clavado a leer FAQs detallados acerca de cómo usar óptimamente a Chun Li, pero usaré un método más divertido: tomaré como referencia los videos de matches de EVO donde se use a este personaje. (Ejemplo)

Veremos que tanto domino en una semana o dos a Chun Li. En buen plan, claro.


Escuchando... Kyuss - Happy Birthday

2 de mayo de 2010

Donde se habla de un río

Ariadna y Elias llevaban caminando desde medio día, se habían detenido a comer algo después de un par de horas de camino y eso los ayudó a no sentirse tan cansados. Elias llevaba una bolsa con comida, previendo que sentiría hambre tarde o temprano, aunque no era mucho, fue suficiente para que Ariadna y él comieran. Elias tenía una idea más o menos clara de a qué distancia se encontraban del río Gris, había escuchado que si caminaban a buen ritmo llegarían poco antes de que atardeciera. Tanto a Ariadna y a Elias esa distancia les había parecido larga, pero al caminar no sintieron tan cansado el camino, aunque no era seguro si eso había sido porque andaban en medio de un bosque muy fresco o porque tenían un determinación firme de llegar al río ese mismo día.
Durante el camino Ariadna y Elias platicaban de cualquier cosas, para no aburrirse y quizás conocerse un poco más.
“¿Crees que alguien viva por aquí?” preguntó Ariadna, en alguna ocasión.
“No lo creo, no es un lugar para vivir.” Contestó Elias.”Mucha gente pasa por aquí, sería incomodo tener una casa aquí, con tanto movimiento.”
“Los árboles se ven menos verde aquí,” comentó en otra ocasión Elias.
“Eso quiere decir que estamos cerca,” contestó Ariadna.
Y así era. Los árboles, la tierra y todas la demás vida en el bosque palidecía más y más conforme avanzaban en el camino. En menos de media hora pudieron ver frente a ellos un lugar completamente gris. Habían llegado.
Ariadna, que ya necesitaba descansar, se sentó en el suelo y miró con atención al río Gris. Parecía estar hecho de algo que no era agua, demasiado apacible, quizás, aunque sonara tal como la haría cualquier otro río, quizás un poco más silencioso, pero todo alrededor de Ariadna y Elias era silencioso, se hubiera visto fuera de lugar que el río Gris no lo fuera.
Elias se mantuvo de pie, con los brazos cruzados, al lado de Ariadna, mirando al río.
“Es justo como lo imaginé,” dijo Elias.
Ariadna se recostó en el pasto.
“Mi padre me habló de este lugar cuando era niña,” dijo Ariadna, “Me contó la historia de un hombre que vino aquí buscándose a sí mismo.
“Verás, ese hombre tenía una familia, esposa, hijos, todo eso; hasta tenía un perro hermoso que le llevaba el periódico en las mañanas, no sé, mi padre no contaba eso pero estoy segura que tenía dos coches y muchas corbatas; pero ese hombre creía que todo eso no era para él, que eso no era lo que él quería para sí mismo. Quería saber quién era él realmente, creía que había algo más en algún lugar del mundo esperándolo, y entonces un día, sin avisarle a nadie, partió de viaje.
“Al principio no lo extrañaron mucho en su casa, todos los que lo conocían debieron pensar que estaba atravesando por una crisis de edad madura, y en cierto modo tenían razón. Su esposa intentó encontrarlo por un tiempo pero se rindió, pensando que su esposo regresaría tarde o temprano. Después de todo, tenía una familia, una casa y una mascota a las cuales amaba y no podría abandonar. Sin embargo, este hombre no era muy bueno para hablar francamente, no es que fuera mentiroso, sólo que gustaba de evitar las verdades dolorosas, como la mayoría de los hombres casados que he conocido, de modo que nadie sabía cómo se sentía acerca de su vida excepto el mismo.
“Mi padre decía que quizás si hubiera hablado con alguien sobre lo que pensaba no hubiera abandonado todo y así esta historia no existiría. Pero este hombre no lo hizo, se marchó y viajo sólo por muchos años, visitando tantos lugares del mundo como le fue posible, viajando en autobús, a pie, en balsa, en avión, en mula, en cualquier cosa que pudiera permitirse. Jamás se quedaba mucho tiempo en el mismo lugar, no porque se aburriera o no se hiciera de amigos nuevos, que hizo muchos, es sólo que no tenía caso quedarse en donde no había encontrado respuestas. Entonces, tomaba sus cosas, sus nuevos amigo le daban ideas de a donde podría ir después y reanudaba la marcha
“Su esposa después de un año se angustió. Intento buscarlo, está vez en serio, sin éxito alguno. Para cuando comenzó a preguntar dónde podría estar su esposo, este ya estaba muy lejos y aunque había dejado cierto rastro que seguir, no era suficiente. Para cuando su esposa lo ubicaba en algún punto, él ya estaba en otro lugar, lejos de allí.
“Mi padre, también de esto decía algo, que si la esposa lo hubiera empezado a buscar desde el primer día, poniendo todo su empeño en ello, así tampoco existiría esta historia. Era el tipo de cosas que mi padre decía, esos detalles le llamaban mucho la atención y siempre interrumpía sus relatos haciendo comentarios sobre ello. Él estaba seguro que si se hubiera dicho algo diferente en algún momento, o hubiera dejado de decir algo, quizás yo no habría nacido, o sí habría tenido hermanos, o hubiera decidido seguir estudiando, o... no lo sé. Cualquier cantidad de cosas.”
Elias aprovechó que Ariadna hizo una pausa en su relato para sentarse en el suelo al lado de ella. Ariadna diferencia de Ariadna, Elias se sentó con mucho cuidado, como si no quisiera maltratar sus ropas ni tampoco el suelo sobre el que iba a estar.
“Ese hombre,” continúo Ariadna, “no mi padre, el de la historia, viajó por diez años enteros, conoció cientos de lugares, quizás a miles de personas y poco a poco iba perdiendo la esperanza de encontrar una respuesta a la pregunta de quién él que le dejara satisfecho. Lo que es peor, no había encontrado ninguna respuesta, de ningún tipo, en ninguna parte, nada. Ni siquiera se había encontrado con alguien que le dijera que fuera él mismo o que la vida que tenía era la única que le podía tocar, por raro que eso sea. Las personas que dan esos consejos abundan tanto y no me explico cómo ese hombre no se topó con una docena de ellos, pero mi padre decía que así fue.
“Este hombre estaba por rendirse, después de tanto tiempo y esfuerzo, cuando llegó aquí, al Río Gris. No era un lugar que estuviera en su itinerario, él se dirigía aun lugar distinto, no sé a cuál, pero no había necesidad de pasar por el río para llegar a él.
“Cuando ese hombre llegó aquí, al principio ni siquiera notó este fuera un lugar especial, estaba demasiado concentrado en sí mismo y sus duda insoluble como para notar que entre más se acercaba al río, más silencioso era todo y más pálidos se volvían todos los colores. Nosotros lo notamos pronto cuándo veíamos hacia acá, supongo que porque sabíamos a donde íbamos”
“Y porque ver un mudo gris es inusual” comentó Elias.
“También eso,” dijo Ariadna, “Pero el caso es que el hombre no lo notó. No fue hasta que miro su reflejo en el río que se dio cuenta de que era Gris y de algo mucho más importante.
“Hasta ese momento, los reflejos que ese hombre había visto de él habían sido todos iguales entre sí, pero este era diferente. No podría haber dicho porqué, pero la persona en el reflejo le pareció ser otra que no era él. Algo había diferente, pero no estaba seguro de qué podría ser. Se quedó viendo ese reflejo por largo rato y parpadeo.
“Veras, ese hombre estaba tan absortó en sí mismo que no había pestañeado ni una sola vez desde que comenzó a mirarse en el río Gris. Su reflejo le pareció tan interesante que no quería apartar la mirada de él. Si sus ojos no se hubieran sentido secos, quizás nunca habría cerrado sus ojos y esta historia no existiría, ahí mismo habría terminado.”
“¿Eso también lo decía tu padre?” dijo Elias.
“No. Eso lo digo yo.” dijo Ariadna, sonriendo “Al abrir los ojos de nuevo, ese hombre vio que su reflejo le parecía diferente, no era igual al que había visto un instante antes y no era el mismo de siempre. Pero esta vez supo porqué, su cabello y ojos eran de otro color. A pesar de lo gris del río, este producía reflejos muy vivos, llenos de color y movimiento. Parpadeo otra vez y su reflejo cambió. Ahora su piel era de otro color. Probó un par de veces más, sólo para estar seguro.”
“Cada que abría sus ojos, su reflejo era otro, su ropa cambiaba, o su estatura, o su peso, o todo completo, y eso le agradó bastante.
“No fueron pocas veces. Estuvo allí por un largo rato. Mi padre decía que quizás había pasado días enteros mirando su reflejo, sin comer, sin beber, sin dormir y sin decir una sola palabra, sumido en el más profundo silencio, mirándose nada más. Siempre creí que mi padre exageraba un poco, aunque ahora no estoy tan segura.”
“Sería interesante que así fuera, ¿no es cierto?” dijo Elias.
“Bastante. Sí,” dijo Ariadna. “Y entonces, ese hombre se quedó mirándose en el río Gris, no importa cuanto tiempo, pero en algún momento, al estar inclinado, se algo cayó de uno de sus bolsillos. Quizás fuera una moneda, o pudo ser un pedazo de papel o cualquier otra cosa, esto tampoco importa mucho; de cualquier manera, lo importante es lo que le ocurrió a ese objeto al caer al río.
“Primero, se hundió como cualquier otra cosa lo haría, salpicando agua en todas direcciones, y después salió a flote de nuevo y se alejó volando.
“Sea lo que fuera que cayó allí se convirtió en un escarabajo enorme de color verde brillante y se alejó de allí, zumbando, a toda velocidad.
“Ese hombre lo vio todo e intuyó que había ocurrido. Había sido el río, no podría ser otra cosa. Pero para estar seguro, intentó de nuevo. Sacó de sus bolsillos más cosas. Quizás monedas, trozos de papel, boletos de autobús, piedras, dulces, no lo sé, cualquiera cosa que pudiera haber tenido en sus bolsillos en ese momento, y las dejo caer al río. Cada cosa que caía se hundía, pasaba un instante, entonces la cosa salía a flote como algo diferente. Un pez dorado, un ave de pecho rojo, una rana de color azul, un gato pardo, un ramo de flores amarillas.
“Fue ahí cuando la idea le cruzó la mente a ese hombre.
“Si él se dejara caer en el río, se transformaría. Allí debía estar su respuesta, eso era sin duda lo que había buscado hasta ese momento. Seguramente tomaría la forma de lo que realmente era.
“Ese hombre se acercó entonces a la orilla del río, aun más que antes, tanto como era posible sin entrar en él. Se quitó los zapatos, los calcetines, la camisa y se dejó caer al río.
“Al sumergirse en el agua ese hombre dejo de ser él mismo y se convirtió en alguien o en algo más. Nunca más se volvió a saber de él.
“Mi padre me decía que si sabemos lo que le pasó es porque encontraron la ropa que dejo atrás, en la que aun quedaban algunas pocas cosas por las que lo pudieron identificar.
“Mi padre también me decía que nadie estaba seguro de que si con haberse dejado caer en este río ese hombre había encontrado su respuesta, pero que él creía que no, que solamente se había escapado un rato y que pasó poco tiempo para que la misma pregunta apareciera en ese hombre, fuera lo que fuera después de haberse echado al río Gris.”
“¿Y tu qué crees?” preguntó Elias.
Ariadna se levantó del suelo y se desperezó.
“Si creyera eso no estaría aquí” dijo Ariadna.
Elias se levantó también.
“Vamos, entonces.” dijo Elias.
Ariadna y Elias se acercaron a la orilla del río, comenzaba a oscurecer y el atardecer se veía rojo en el horizonte, pero nada había cambiado alrededor del río Gris, se mantenía de ese color gris uniforme que tenía a todas horas y el agua se mantenía transparente y quieta, dejando ver el fondo del río sin problema alguno.
“La historia que me contaste,” dio Elias, “no la había escuchado así, con tanto detalle.”
“¿Entonces?” preguntó Ariadna.
“Era más o menos lo mismo, el mismo hombre, seguramente, pero de lo que me hablaron a mi es que este río ha estado siempre aquí, pero no siempre ha sido gris. Que fue con el tiempo que poco a poco fue perdiendo sus colores, que algunas personas incluso lo recuerdan cuando tenía más colores que gris. Y que el hombre, ese el de la historia, fue el primero que cayó al río Gris y que se corrió la voz, que por eso tanta gente viene aquí todo el tiempo y pocos son vueltos a ver de nuevo.”
“Tiene sentido,” dijo Ariadna.
Ariadna y Elias estaban al borde del río y miraron sus reflejos en él.
Ariadna se vio de cabello rojo y vestida con un uniforme negro, Elias se vio con anteojos, regordete y cargando una caja con herramientas. Ariadna parpadeó. Ahora se vio muy alta y delgada, con la piel bronceada y una cicatriz en la barbilla. Elias parpadeó. Ahora se vio vestido con un pantalón ceñido, una camisa remendada y fumando un cigarrillo. Ariadna parpadeó. Ahora se vio como un hombre ya entrado en años, con calzado impecable y un maletín negro colgando de la mano. Elias parpadeó. Ahora se vió como un sabueso de manchas marrón y jadeando.
El reflejo que Ariadna veía de Elias era el de la persona que tenía a un lado, el único reflejo que nunca era el mismo era el de ella. Ariadna parpadeó de nuevo. Ahora se vio como una luciérnaga de titilante luz verde, trazando ochos en su vuelo.
Ariadna y Elias se vieron como personas, como animales, como plantas, y como objetos. Algunas veces les daba miedo lo que veían, otras les alegraba, algunas veces les molestaba, pero no podían dejar de verse reflejados en el agua del río Gris.
Ariadna retrocedió, alejándose de la orilla. Sabía que si seguía mirando su reflejo podría perder allí horas enteras, y no era eso a lo que había ido.
Elias quizás se quedaría mirándose allí o quizás no. Aun no lo había decidido, pero si estaba allí lo más seguro es que eso no fuera lo único que haría.
Ariadna se quito los zapatos y la blusa, se acercó de nuevo a la orilla del río, cerró los ojos y se dejó caer al agua.
Al abrir de nuevo los ojos, había encontrado su respuesta.

27 de abril de 2010

En donde se habla de canciones y las personas que son dueñas de ellas

Todos tenemos nuestra propia canción que es de nosotros y de nadie más.

No todos la cantamos. Esto es importante, porque no es que desconozcamos nuestra canción, está allí dentro, en algún lugar, porque es parte de nosotros. Pero es como el color de nuestros ojos, debemos hacer algo para conocerlo, y con nuestra canción es simple. Hay que cantarla.

Hay que dejar que la melodía fluya y que las palabras salgan. Así de fácil y difícil a la vez es.

Como en todo acto de creación, habrá personas que prefieran nunca emprender la tarea de crear. Pensarán que su canción es muchas cosas y al mismo tiempo no es muchas otras, y todas esas cosas, creerá la persona, impiden que la canción sea cantada. Entonces muchas canciones nunca son escuchadas, ni siquiera por las personas que son dueñas de ellas.

Mi canción comenzaría así:
"Había una vez, en un algún lugar,
muy lejano y misterioso,
yo no sé en donde está,
pero pasa en él algo hermoso."

Y lo demás no lo sé. Debo cantar más, supongo

Tomando una idea prestada, entonces pregunto.

¿Cuál crees tu que sería mi canción?

¿Cuál crees que tu que sería tu canción?


* Esta entrada ha sido inspirada, y se nota, por Los Hijos de Anansi, de Neil Gaiman, uno de esos libros que se quedan contigo y por esa razón deseas compartir con todos cuantos tienes cerca.



Escuchando...Paul van Dyk - For An Angel

17 de abril de 2010

Un sueño con un camino

Soñé hace poco con una situación que se volvía más compleja conforme el sueño avanzaba.

Comenzaba todo con una reunión en la que yo estaba, con personas que no conocía. Esto es común en mis sueños. Los personajes que en ellos aparecen son personas que yo desconozco completamente, incluso yo mismo suelo terminar cumpliendo con un rol diferente a ser yo mismo. Me gusta que así sea. Conozco a muchas personas diferentes a través de mis sueños, que quizás nunca vuelva a ver y no son reales, pero eso no quiere decir que no existan. A su manera.

Esta reunión era en un camino suficientemente ancho para que transitara un automóvil, pero solamente un automóvil, sobre él y que de un lado tenía como límite un río y del otro una barrera infranqueable, que pudo haber sido cualquier cosa; una barda, un pared de ladrillo o un cerco de alambre de púas. Eso es lo de menos porque dentro de la lógica interna del sueño, ese camino era lo único transitable de ese lado del río. Había un puente que se podía usar para cruzar al otro lado del río, donde sí había más cosas además de un camino.

Un hombre pasó a través del grupo de la reunión. Avanzó empujando a varias personas pero nadie le reclamó, se veía enojado e iba cargando un machete, y de esto último sólo nos dimos cuenta unos pocos de los que conformábamos el grupo.

Como yo era el protagonista del sueño, no encontré la combinación de hombre enojado y machete muy alentadora. Menos aún cuando escuché el grito de una mujer que venía del extremo del camino hacia el cual se dirigía el hombre.

Varios del grupo corrimos a ver qué ocurría. Escuchamos más gritos, forcejeo, un hombre maldiciendo como marinero y, lo más inquietante, el choque de metal contra algo.

Al llegar al lugar del que provenía el ruido vi exactamente lo que temía. El hombre tenía agarrada a la mujer de modo que su machete estaba a la altura del cuello, en la posición tradicional de “si se mueven, la degüello”. Excepto que a este hombre le importaba muy poco que estuviéramos allí presentes un grupo de desconocidos preocupados de que en cualquier momento se podría cometer un asesinato.

De algún modo llegamos los allí presentes al acuerdo de que debíamos hacer algo al respecto y eso no se podía ser intervenir directamente. En la lógica interna del sueño, si alguien de la reunión tocaba al hombre este inmediatamente le rebanaría el cuello a la mujer instantáneamente, sin que diera tiempo de hacer ninguna cosa más. Además estaba el hecho de que el hombre se encontraba orientado de daba de cara al camino en dirección de donde nosotros veníamos. Entonces veía todo lo que hacíamos, aunque como ya dije, eso parecía importarle poco y no nos escuchaba. No lo culpo mucho. Eramos un grupo bastante poco interesante, según recuerdo. Deberíamos serlo ¿qué otra clase de gente se reúne en un lugar así para... algo? Sea lo que sea que estuviéramos haciendo, lo cual no sé que era.

El resto del sueño es la parte cíclica del mismo. Un ir y venir constante de un lado al otro del río atravesando el único puente que existe, buscando del otro lado gente y medios para salvar a la mujer. Cada viaje era más largo que el anterior, porque debíamos adentrarnos más en el otro lado del río para encontrar algo que pareciera de ayuda para la situación. Recuerdo que aunque los viajes se realizaban en automóvil, el único disponible, claro está, este es un sueño y como en todos ellos, si hay una circunstancia o factor que te complicaría lograr algo puedes tener por seguro que estará presente. Es decir, si lo que quieres hacer en un sueño depende que encuentres un limón de color verde, es seguro que sólo habrá limones amarillos (quizás hasta limas y toronjas) en tu camino.

Entonces cada viaje en busca de soluciones era más desesperante que el anterior y la impotencia que se sentía era mayor.

Y ese fue el punto focal del sueño. Un ciclo de intentos fallidos que tenían la intención de ayudar a alguien, o detener un crimen, o ambas cosas, dependiendo de cómo lo vea cada quién.

Puede que este sueño además tiene una lección que debo aprender de él... o puede que no. Era un sueño, no un episodio muy especial de una serie de TV.


Escuchando...
Incognito - Givin' It Up (Roger Sanchez Uplifting Club mix)