13 de julio de 2009

Mañana, o mejor dicho, más al rato, comienzo el curso propedeutico para la maestría que voy a estudiar. De este modo iniciará un viaje místico y misterioso a través de las inexploradas tierras de la psicogenética aplicada a la educación.

Por una parte es muy emocionante porque hace mucho tiempo que no voy a clases. Eso de tener a un profesor impartiéndote cátedra es de lo más entretenido del mundo.

Por otra parte, es un poco estresante porque hace mucho tiempo que no voy a clases. Temo haberme oxidado demasiado y espero no haber olvidado cómo se estudia.

Lo único que podría ser realmente abrumador es el proyecto de investigación que hay que hacer durante la maestría, pero algo se me ocurrirá. Me encanta la investigación y eso de algo ha de servir.

Eso sí, sólo espero que mis compañeros no sean tan despreciables como los que tuve en la licenciatura.

En fin. Ya veremos cómo me va.


Escuchando...
Peace Division - Shake Your Faith

5 comentarios:

  1. La escuela (en todos sus niveles) y yo tenemos un problema. No nos llevamos. En serio.

    Como sea, pues suerte en este inicio. Ahí si lo twitteas me enteraré qué tal te fue.

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  2. Jajaja
    Suerte en tu inicio
    que chafa un curso propedeútico para maestría, no veo el sentido funcional!

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  3. Es por dos cosas:
    - Porque una maestría es diferente a una licenciatura en forma de trabajo. En especial en este caso ,que es semi-residencial.
    - Porque muchas personas que estudian maestría tienen mucho tiempo que no asisten a una escuela.

    Eso y la regularización en inglés, pero eh, eso es secundario.

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  4. en ocaciones los compañeros son mas despreciables hahahahahahahaha

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  5. todo por que veras que muchos de ellos creen que aun sigen en prepa si lo sabre yo que actuaba como de secundaria hahahhaha

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