29 de septiembre de 2007

Tres puntos clave para un matrimonio exitoso

Toda persona que esta a las puertas del matrimonio se hace, por lo menos en una ocasión, una pregunta que será determinante para su futuro:
¿Y ahora que rayos hago?

¡Don't panic! Pensando siempre en el bienestar de aquellos que no tienen una capacidad de previsión tan grande como la mía, me he dado a la tarea de realizar una investigación exhaustiva de las claves para tener un matrimonio exitoso.

Mi investigación ha consistido en tres puntos esenciales:
1.- Meterme en la intimidad de otras personas sin su autorización.
2.- Arruinar un par de matrimonios accidentalmente. Todavía sin autorización.
3.- Invenciones sin fundamento. Estas sí, con mi autorización.

De este riguroso método he llegado a tres, sí, tres (número de la suerte) claves que garantizan un matrimonio tan exitoso como Donald Trump cuando era joven.

Sin más preámbulos, aquí están. Tomen nota si son listos. Impriman la página si son muy listos. ¡Memoricen el contenido si de verdad son listos!

1.- Confianza

Puedes confiar en que tu cónyuge es el culpable de todos los lios en los que están metidos. No importa que hayas sido tu el que no aviso de que hipotecaste la casa para comprarte un Playstation 3, o que seas tu el que siempre se olvida de alimentar a los niños, o que gracias a ti las pólizas de seguro contra incendios les salen en un ojo de la cara. Para nada.

Tu debes tener la confianza para culpar desvergonzadamente de todas tus flagrantes fallas a tu amante pareja. Si él o ella confía en ti, sabrá admitir que tienes la razón.

Además, tu confianza debe ser ciega, jamás obstruida ni alienada por esa molesta cosa llamada "realidad" ni influenciada por "el sentido común" ni debe pasa por ningún "análisis lógico". ¿Confías en ti o que?

2.- Comunicación.

Entre menos te comuniques con tu pareja, mejor.

¿De verdad te interesa saber cómo le fue en su día a tu esposo o esposa? De todas maneras no tienes ni idea de que es lo que se supone que hace 8 horas al día. ¿De veras te interesan sus sentimientos? ¿Lo que piensa? ¿Si están teniendo buen sexo? ¡Claro que no! Pretender lo contrario sería mentirle, y ningún matrimonio exitoso se ha fundado sobre mentiras.

Así que evita cruzar palabras con tu lastre... eh... esposo o esposa, a menos que sea absolutamente necesario hacerlo. Si es posible, desarrollen un sistema en Morse para comunicarse usando únicamente variaciones en la respiración.

Menos comunicación = Más éxito matrimonial.

3.- Saber decir "lo siento"

Hay un espacio de tiempo en el cual si dices "lo siento" te puedes salir de cualquier problema con tu pareja ileso. Así el bebe se haya incendiado espontáneamente por que has estado poniéndole el mismo pañal por un mes y sus heces finalmente crearon la combinación correcta de químicos para producir la energía necesaria para arrancar una lancha de motor, con que digas "lo siento" en el momento correcto, puedes estar seguro de que te has salvado de una condena de 10 a 20 años por negligencia parental.

A esa zona le llamo la "zona salvado por la campana".

Aprender cuando estás en esta zona requiere de un habilidad única para identificar que tanto está hirviéndole la sangre a tu esposo o esposa. Podríamos hablar de que, en términos generales, este espacio de tiempo comprende el lapso que hay entre "estoy molest@" y "voy a sacarte las tripas y usarlas como cuerda para saltar sobre tu cuerpo descuartizado por mis propias manos". En algunas personas se identifica la llamada "mirada de la muerte". Si ya estás recibiéndola, mala suerte, ya te saliste de la zona.

Si te sincronizas correctamente, puedes decir "lo siento" con la tranquilidad de que habrás salvado tu pellejo por el día de hoy. Si además cuentas con una mirada de cachorro o gatito desamparado, mucho mejor.

Porque no hay nada más valioso que saber decir "lo siento".



Espero que todo esto les sirva a las personas que por alguna razón ya están casadas y que prevenga a todos esos que se mueren de ganas por estar unidos en sagrado matrimonio con Dios sabe que clase de desequilibrado.

¡Ah! Y que no se les olvide que ser exitoso no es sinónimo de ser feliz, así que no esperen que estas claves les hagan la vida más agradable. Ups, lo siento.

***

Pues, por fin me dieron ganas de escribir algo menos deprimente. Espero, que si no me da mucha flojera, después escriba algo en mi otro blog acerca de la disonancia cognitiva, porque me doy cuenta que mucho de mi sentido del humor depende de cuanta disonancia logre crear en otros.



Escuchando...
Juno Reactor - Navras