26 de abril de 2007

Empecemos

Quizás no esté en lo correcto, pero tengo la impresión de que si una entrada de blog no logra capturar la atención del lector en un lapso no mayor a dos minutos, es muy difícil que logre interesar a dicho lector posteriormente. Esto es bastante angustiante para una persona tan obsesiva como yo.

Mi mente no pierde el tiempo en imaginar lo que posiblemente estará pensando un visitante que encuentre poco llamativo lo que escribo. Posiblemente esté pensando en algo parecido a"en este mismo momento podría estar viendo hentai de One Piece"; o "hubiera invertido este tiempo en hacer aún más ofensivo a la vista mi perfil de myspace"; o "escribiré un comentario exigiendo de vuelta estos dos minutos de mi vida"; o, en el mejor de los casos, "¿Qué demonios significa 'lapso'?"; y en el peor de los casos, "Dios mío, estoy desperdiciando mi vida... mejor continúo leyendo fanfiction gay de Harry Potter".

Pero no hay que dejar que eso nos desanime.

Asumiendo que quien lee esto lo ha estado haciendo a una velocidad más o menos razonable, aun me debe quedar el tiempo suficiente para lograr una buena impresión en el lector. Y ya que no tengo mucho tiempo para pensar en algo, tendré que recurrir a una técnica que ha funcionado en Internet desde el inicio de los tiempos.

¡Un seno!
Función seno

Vaya curvas, ¿no lo creen?

Si lo sé, eso no estuvo bien, pero así es la vida de injusta. Cuando menos te lo esperas ya estás calvo, divorciado y viviendo en un maloliente departamento con un alcohólico que cree que es de muy buen gusto ponerse a cantar los grandes éxitos de Rocio Durcal a las 3 de la madrugada. Claro que decir que son los grandes éxitos es una manera amable de decir que sólo se la pasa cantando el estribillo de "Amor Eterno" hasta que su propio vómito le impide hablar. ¡Ah! las ventajas de poder pagarse la bebida con su pensión por incapacidad.

Tu compañero de cuarto no se explica cómo es que tuvo un accidente laboral en una oficina que lo dejó lastimado de las vertebras cervicales, pero al ver su manera de beber no es muy difícil imaginarlo cayéndo al intentar bailar La Macarena como lo hacía cuando era niño, para después aterrizar con su cabeza sobre una máquina fotocopiadora, rompiéndose algunos huesos y la fotocopiadora en el proceso, y de paso tirar el café de Urquidi. Mientras tanto, el resto del personal de la oficinase pregunta cómo alguien puede estar tan ebrio a las 9 de la mañana. De nuevo.

Pero ya me estoy saliendo del tema. El punto aquí es que está es la primera entrada que hago en este blog y de ahora en adelante aquí me dedicaré a escribir todas esas cosas que se me ocurran.

Así que, aquí empieza esto.


Escuchando...
Nina Simone - Sinnerman